![]() |
![]() |
RAFAEL DOCTOR
Mónica Maneiro
Hemos hablado con Rafael Doctor Roncero, uno de los más importantes gestores culturales del panorama español. En sus más de veinte años dedicado al trabajo en el sector artístico y cultural dejó su huella en espacios emblemáticos para la cultura artística española.
Tras su paso como programador en la Sala de Exposiciones del Canal de Isabel II de la Comunidad de Madrid durante prácticamente toda la década de los noventa, también dirigió a finales de la misma el Espacio Uno dentro del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. Relacionado desde 1996 con la feria ARCO en la coordinación de diversos temas relacionados con la fotografía, en 2002 asume la dirección del MUSAC de León donde permaneció hasta el año 2009. Ese mismo año realiza el comisariado de La Noche en Blanco en Madrid. En 2010 asume la dirección de la Fundación Santander 2016 con la intención de conseguir que la ciudad se convirtiese en capital cultural europea. En la actualidad, sigue compaginando las labores de gestión, con el comisariado de exposiciones y con su pasión por la literatura y la fotografía.
DARDO / ¿Cómo ha sido para ti el paso de programar en Espacio Uno, de estar dirigiendo el MUSAC, de dirigir el proyecto de la Fundación Santander 2016, a pasar a ser comisario independiente?
Rafa Doctor / Pues es un paso magnífico sobre todo porque lo he decidido yo. Deje la dirección de esa gran institución que es el MUSAC porque consideré que ya había terminado el trabajo que tenía que hacer allí. Cuando uno decide sus propios pasos, aunque pueda parecer que son para atrás, es todo lo contrario y son para adelante porque uno ante todo tiene que saber lo que es su vida y anteponer sus razones vitales a sus razones profesionales.
D / ¿Qué sentiste cuando se perdió la oportunidad de convertir a Santander en capital cultural europea en 2016? ¿Crees que fueron injustas las valoraciones que se hicieron del programa que habías preparado?
RD / Pues sentí mucho dolor. Yo formé un equipo con mucha gente y todos nos pusimos a trabajar de una manera muy sólida. Es posiblemente el proyecto con el que más orgulloso me encuentro de todos los que he hecho en mi vida. Construimos un proyecto, con unas garantías increíbles, teníamos todo lo que pedían en la convocatoria multiplicado por diez, una ciudad levantada, un proyecto de dimensiones europeas… Precisamente ahora acaban de premiar un suplemento que hicimos en El Mundo como mejor artículo de dimensión europea cuando a nosotros se nos negó pasar a una segunda fase. Nosotros trabajamos con una limpieza absoluta creyendo que era un proyecto en el que se competía culturalmente. A día de hoy, tengo suficientes datos como para saber que no era un proyecto cultural el que competía sino un proyecto político. Estoy totalmente convencido de que esto es así. A veces se juntan los jurados y se planifican estas cosas. Después de un tiempo no tengo ningún problema en decir que no fue justo y que no fue limpio.
D / ¿Qué te parece el giro en el modelo de gestión del MUSAC llevado a cabo por Agustín Pérez Rubio tras tu marcha?
RD / No me gusta hablar de esto. Agustín trabajó conmigo todo ese tiempo poniendo un proyecto en marcha y está llevando a cabo una gestión que no tiene que ver absolutamente en nada con la filosofía de trabajo de la que partimos. Más allá de esto, no quiero comentar nada más. El tiene sus razones para seguir un modelo distinto, aunque yo creía que iba a ser un modelo de continuidad porque el proyecto estaba funcionando muy bien cuando lo dejé. Supongo que es normal, cuando llega un director nuevo a una institución intenta poner su impronta, aunque sigo pensando que aquí no era necesario, pues él ya era parte de esa impronta, una parte esencial.
D / Como gestor y como persona con experiencia en el sector ¿crees que es necesario un cambio de modelo que gire más hacia lo americano a nivel de financiación en este momento en el que los centros están quedándose sin capital público para poder programar?
RD / Nos hemos acostumbrado a esa dependencia de lo público y yo creo que no hay otra opción; no hay otra opción que abrir esa vía, pero para ello tienen antes que cambiar las leyes. La ley de mecenazgo se tiene que agilizar y tiene que dar cabida a que pueda entrar capital privado y otro tipo de ayudas, no puede ser de otra manera. Cambiar la ley no es un trabajo sencillo y se tiene que hacer desde arriba.
*Texto completo en Dardo magazine_architecture and design 18.











