La capacidad poética de Gary Hill continúa intacta y con fina ironía nos hace tropezar con las palabras, palabras convertidas en esculturas que chocan, a su vez, con las imágenes.
Es un lujo asistir a una performance de Gary Hill (Santa Mónica, 1951). Ayer fue una de esas ocasiones, con su performance ‘Writing Corpora’ en el MARCO de Vigo. La acción se realizó en el contexto de la exposición Presencia Activa. Acción, objeto y público, coproducida por el MARCO y LABoral de Gijón, y comisariada por Sergio Edelsztein e Kathleen Forde.